
Carmen piensa al Astro derrogar. No puede renovarlo otros dos millones. Tantos años le han curtido en naturaleza incierta. Su poder lo representan sus duros tonos acres. Betún, en sus zapatos, piensa Carmen. No puede renovarlo otros dos millones.
Pedro no está enamorado de Carmen. Pedro nunca ha amado, tampoco a quien calienta cada noche su cama, Astro. Dos millones más desea vivir Astro. Él si está enamorado. Él tiene rumbo y hogar que lo iluminan. Cada mañana es lucernado en su espíritu. Muerto está, vivo se mantiene. Renovado.) ese verbo es su fuerza.) su esperanza.) su alimento.)
Carmen al Astro derrogar
ASTRO
Los dioses no pueden amar cadáveres exquisitos
Pedro está aprendiendo a odiar. No se concentra, no piensa. Cree que es un método acertado para olvidarse de esa sensación tan correosa.
Orbitar corazones reclutados en razón enferma es lo único que la resignación les brinda a Carmen, a Astro y a Pedro.
Orbitar corazones reclutados en razón enferma es lo único que la resignación les brinda a Carmen, a Astro y a Pedro.
1 comentario:
este relato me parece un túnel. Algo difcíl de seguir pero tan sugerente como la imagen de Blake. Vaya lenguaje. el universo se queda pequeño
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